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Préstamos para desempleados

Estar en paro no cierra todas las puertas: qué entidades aceptan la prestación por desempleo como ingreso, qué importes son prudentes y cuándo el crédito solo empeora las cosas.

Prestamistas

Compara préstamos aceptando paro

Microcréditos no es un prestamista. Al enviar la solicitud te redirigimos a la web del prestamista elegido, donde se toma la decisión final tras revisar tu solicitud. Los datos se actualizan automáticamente desde la fuente de los prestamistas (última actualización: hoy).

El paro como ingreso acreditable

Para un prestamista, la nómina no es un requisito moral: es una prueba de que entrará dinero para devolver el préstamo. La prestación por desempleo cumple la misma función. Es un ingreso regular, con fecha conocida y verificable con el certificado del SEPE o el extracto bancario. Por eso varias entidades del mercado español la aceptan de forma explícita: Cashper, por ejemplo, pide literalmente nómina, paro o pensión entre su documentación, y Prestalo anuncia sus préstamos rápidos como disponibles "sin nómina, desempleados".

Lo mismo aplica a prestamistas que solo exigen "ingresos regulares demostrables". Si tu prestación se ingresa cada mes en una cuenta española, encajas en ese criterio. No todas las entidades lo hacen público — algunas lo evalúan caso por caso —, así que el atajo práctico es el mismo de siempre: comparar en la tabla y leer los requisitos de cada una.

Qué te van a pedir sin nómina

Los requisitos básicos no cambian respecto a cualquier préstamo sin nómina:

  • DNI o NIE en vigor y residencia en España.
  • Una cuenta bancaria española a tu nombre donde recibas la prestación.
  • Justificante del ingreso: certificado del SEPE, extracto bancario o contrato de último empleo en algunas entidades.
  • Móvil y verificación de identidad con selfie.

Con eso, los importes habituales para clientes nuevos van de 50 a 300 € — algunas entidades llegan a 500 € — con devolución en 7 a 30 días. Los límites de 1.000 o 2.000 € llegan con historial, tras devolver bien los primeros préstamos.

Importes prudentes cuando el ingreso es la prestación

Aquí conviene ser frío. La prestación por desempleo tiene fecha de caducidad y un importe fijo; a diferencia de una nómina, no crece ni se renueva sola. Dos reglas razonables:

  1. Pide solo lo que cubre el hueco exacto. Si te faltan 150 € para una reparación, pide 150 €, no 300 € "por si acaso". El sobrante también se devuelve, con intereses.
  2. Cuadra la devolución con un cobro seguro. Si tu prestación se ingresa el día 5, que el vencimiento caiga después del 5. Y si la prestación termina en dos meses, evita plazos que la sobrepasen.

Si existe la opción, aprovecha el primer préstamo gratis: hasta 300 € al 0% para clientes nuevos es la única forma de financiar un imprevisto sin coste mientras buscas trabajo.

El riesgo que nadie te contará en el anuncio

Pedir dinero sin ingreso estable y no poder devolverlo es el arranque clásico de la espiral de deuda: pides un microcrédito, lo devuelves con el siguiente cobro, a mitad de mes te falta otra vez y acabas pidiendo en una segunda entidad para pagar la primera. Los intereses de demora — del 1% al 1,5% diario en varias entidades — y las comisiones por impago aceleran el proceso, y el final habitual es figurar en ASNEF justo cuando más limpio necesitas el historial.

Si ya no llegas a tus pagos, no lo tapes con crédito nuevo. Nuestra guía sobre qué hacer si no puedes pagar recorre los pasos en orden: negociar con la entidad, pedir prórroga antes del vencimiento y reclamar si la deuda no es tuya.

Alternativas al crédito cuando estás en paro

Antes de solicitar, comprueba estas vías, pensadas precisamente para tu situación:

  • Renta mínima de inserción y ayudas autonómicas. Cada comunidad tiene la suya, con importes y requisitos propios. El servicio de empleo o servicios sociales de tu ayuntamiento te dirigen.
  • Ayudas de urgencia social. Los ayuntamientos conceden prestaciones puntuales para recibos básicos (luz, agua, alquiler) que no hay que devolver o se devuelven sin intereses.
  • Aplazamientos de suministros. Las comercializadoras están obligadas a ofrecer planes de pago a los hogares en riesgo de exclusión. Un retraso negociado es gratis; un microcrédito, no.
  • Servicios de orientación de deudas. Organizaciones públicas y ONG ayudan a priorizar pagos y negociar con acreedores antes de que el problema crezca.

Ninguna tan rápida como un formulario de 10 minutos, sí. Pero las tres primeras no devuelven nada con intereses, y eso en paro vale más que en cualquier otro momento.

Cuándo tiene sentido y cuándo no

Tiene sentido: un gasto imprevisto y concreto, un importe pequeño, una fecha de devolución alineada con un cobro seguro y, mejor aún, la oferta del 0%. No tiene sentido: llegar a fin de mes, pagar otras deudas o cubrir gastos fijos con créditos a 30 días. El paro es una situación temporal; una espiral de deuda puede no serlo.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre préstamos para desempleados

  • ¿Puedo conseguir un préstamo estando en el paro?

    Sí, si recibes prestación por desempleo u otro ingreso regular acreditable. Varias entidades aceptan el paro como fuente de ingresos con el certificado del SEPE o el extracto bancario. Los importes iniciales suelen ser los de cualquier cliente nuevo: 50 a 300 €.

  • ¿La prestación por desempleo cuenta como ingreso?

    Para la mayoría de prestamistas online, sí: lo que evalúan es que entre dinero de forma regular en una cuenta española, no el origen. Nómina, pensión, paro o incluso becas sirven según la entidad. La clave es poder demostrarlo con documentos.

  • ¿Y si no cobro ninguna prestación?

    Sin ningún ingreso regular, las opciones de crédito se reducen mucho y las que quedan son caras. Antes de forzar una solicitud, revisa las ayudas sociales: renta de inserción, ayudas de urgencia de tu ayuntamiento y aplazamientos de suministros cubren los mismos huecos sin intereses.

  • ¿Puedo pedir el primer préstamo gratis en paro?

    Sí: la oferta de hasta 300 € al 0% para clientes nuevos depende de pasar la evaluación, no del tipo de ingreso. Si te lo conceden con la prestación, devuelves exactamente lo que pediste. Eso sí: el retraso en la devolución aplica los precios normales.

  • ¿Qué pasa si se me acaba el paro y no puedo devolver?

    Contacta con la entidad antes del vencimiento: casi todas ofrecen prórrogas pagando un coste adicional, y negociar siempre sale más barato que el impago, que suma intereses de demora y acaba en ASNEF. Si el problema es más grande que un préstamo, los servicios de orientación de deudas ayudan a reordenar los pagos.

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